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Sombras de 1936. Las cinco formas (equivocadas) de contar la Guerra Civil en España

 

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“Who controls the past controls the future. Who controls the present controls the past.” George Orwell. 1984.

 

 

Imaginemos que, pasados cientos de años, un supuesto historiador del futuro se decidiese a estudiar el siglo XX español del mismo modo que hoy se estudia en las academias el reinado de Carlomagno o la caída del Imperio bizantino. Después de pasar un buen número de horas revisando bibliografía -en algún soporte virtual que todavía no ha sido inventado, pero que facilitará mucho los trámites-, nuestro estudioso imaginario no tardaría en llegar a la conclusión de que el trienio 1936-1939 contiene en su interior muchas claves, sería una especie de vórtex temporal que atrae hacia sí todo lo ocurrido en España antes, durante y después de la Guerra, el agujero negro que lo traga todo y explica  para siempre qué ha sido, qué es y qué será España a lo largo de todos los tiempos.

 

Desde una multiplicidad de puntos de vista (políticos, económicos, sociales, culturales, filosóficos) la Guerra Civil es el momento decisivo del siglo. La España del siglo XX no puede entenderse al margen de ella, y muy probablemente sería con la Guerra como nuestro historiador futurista comenzaría su crónica.

Como si pretendiera dar una respuesta universal, válida para los historiadores del futuro y hasta para los historiadores llegados de otra galaxia, en 1976, el escritor Juan Benet escribía un ensayo con este título: Qué fue la Guerra Civil.

 

La Guerra Civil fue, sin duda alguna, el acontecimiento histórico más importante de la España contemporánea y quién sabe si el más decisivo de su historia. Nada ha conformado de tal manera la vida de los españoles del siglo XX y todavía está lejos el día en que los hombres de esta tierra se puedan sentir libres del peso y la sombra que arroja todavía aquel funesto conflicto.

 

Llama la atención el matiz profético de Benet, el aire -característico en su prosa- de maldición histórica. De hecho, el tiempo ha confirmado sus augurios. A comienzos del siglo XXI la sombra de aquel funesto conflicto reaparecía en España.

 

 

¿Qué fue la Guerra Civil? En su origen, un error de cálculo. La Guerra española comenzó como un golpe de Estado militar el 17 de julio de 1936. “Fue un instrumento viejo empleado para un objetivo nuevo”, explica Helen Graham (2006: 17). En España, a lo largo del siglo XIX, el golpe de Estado había sido una palanca para el cambio de gobiernos de uso tan rutinario como en otros países una moción de censura. En esta ocasión el resultado no siguió los pasos habituales. El 18 de julio, los militares rebeldes encontraron una oposición imprevista. La sublevación fue abortada en los principales núcleos urbanos. El golpe encalló en Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao. Logró imponerse en Sevilla, Zaragoza, Salamanca y Burgos. “Fue tanto un fracaso como un éxito; fracasó en su intento de tomar el país completo de una sola vez, como había sido la intención de los rebeldes, pero sí logró paralizar el régimen republicano” (2006: 39).

 

En consecuencia, el país quedaba partido en dos.

El conflicto bélico como tal finalizaría, al menos oficialmente, con la entrada de las tropas del general Franco en Madrid, el día 1 de abril de 1939. Como se ha señalado a menudo, no llegó la paz, sino la victoria. “Desde 1939 hasta la muerte de Franco, España estuvo gobernada como un país ocupado por un ejército extranjero”, subraya Paul Preston (2011: 326). Para Javier Tusell: “la Guerra Civil no concluyó el primer de abril de 1939. Su verdadero final fueron las elecciones de junio de 1977” (1996: 265). Y según otros autores, tampoco hoy puede hablarse de ella como un asunto resuelto, pues como apunta Ángel García Fontanet, en el debate político “la liquidación de la Guerra Civil no está terminada”

¿En qué términos se sitúa hoy ese debate político? ¿Cómo debe actuar la sociedad española, las instituciones y la literatura ante el difícil legado de la Guerra y la represión franquista? Las distintas respuestas a esta pregunta constituyen una suerte de test de Rorschach político. Al igual que las manchas de tinta usadas por los psicólogos sirven para diagnosticar la personalidad de los pacientes, el lenguaje empleado en artículos y ensayos para referirse a la dictadura, la represión de posguerra y los pactos de la transición ofrecen abundantes pistas sobre las inclinaciones políticas en conflicto.

 

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Metáforas para nombrar lo innombrable

 

En líneas generales, anota Sebastiaan Faber, el debate vivido en España durante las últimas dos décadas puede contemplarse a través de cinco tipos distintos de discurso, todos los cuales recurren de algún modo a una visión metafórica. A continuación, nos servimos de la clasificación de Faber para desarrollar con más detalle cada uno de estos ejes discursivos.

 

  1. Reabrir viejas heridas. El primero, sostenido principalmente por la derecha política, es que la idea de revisar el pasado no supone más que reabrir heridas ya cicatrizadas. Según este discurso, se trata de una tarea imprudente, puesto que la Transición española a la democracia habría supuesto la reconciliación plena entre los españoles. España, con una historia traumática a sus espaldas, logró por fin recuperar la plena normalidad democrática en el último tercio del siglo XX. Los defensores de esta interpretación, normalmente de forma implícita y ocasionalmente de manera explícita, contemplan con indulgencia la dictadura militar. La II República es juzgada en cambio como un experimento histórico fallido y peligroso, marcado por la inestabilidad política y una insostenible atmósfera de conflicto social. En su recuerdo del franquismo, este discurso pasa de puntillas por los años más sombríos de la posguerra. Sus defensores evitan referirse a la afinidad con la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini. Por el contrario, destacan el progreso económico y el logro de una cierta estabilidad política, la cual incluso habría facilitado el tránsito pacífico a la democracia. Con respecto a la Guerra, suele trazarse una suerte de equivalencia moral: ambos bandos fueron igualmente responsables y se cometieron atrocidades en uno y otro lado. En su versión más extremista (menos frecuente) esta exposición de los hechos actualiza la historiografía del franquismo, esto es: presenta al régimen militar como un mal menor ante una grave deriva radical de la II República. En su versión más moderada (también más habitual) quienes defienden esta visión consideran que mirar hacia atrás no sólo sería un ejercicio estéril, sino también arriesgado, pues reabrir el pasado equivaldría a reabrir la caja de Pandora, desatando una espiral de odios felizmente olvidados.

 

  1. La recuperación de la memoria histórica. Si el relato anterior es el preferido de la derecha política, éste corresponde esencialmente a la izquierda. La memoria es aquí entendida como un fenómeno intrínsecamente positivo. Un camino en un solo sentido, que devuelve la dignidad a los derrotados de la Guerra Civil y el franquismo. Este discurso denuncia la impunidad de los crímenes de la dictadura y el acuerdo tácito de olvido tras la muerte de Franco. Quienes sostienen este relato consideran necesario que el Estado propicie la exhumación de fusilados en fosas comunes y reivindican el reconocimiento público para quienes defendieron la legalidad democrática en 1936. Como señala Faber, el movimiento por la recuperación de la memoria histórica “lleva implícita una crítica feroz a la calidad de la democracia española actual y a la transición que la generó”. En cuanto a su visión del pasado, vale decir que es simétricamente opuesta al punto anterior. La II República es defendida como un período de progreso político y modernización social, así como unos años dorados para la cultura y las artes. La experiencia republicana es valorada, en su conjunto, como un modelo en sí mismo más democrático que la actual monarquía parlamentaria, considerada heredera del franquismo. Se destacan de la República sus avances sociales, los logros educativos, el fomento de la igualdad entre hombres y mujeres; y, en suma, el empeño por mejorar las condiciones de vida de las capas más humildes de la población. Se omite o se oblitera la elevada conflictividad del período republicano, el descontento del movimiento anarquista en el primer bienio de Azaña y los retrocesos en el bienio conservador de 1933 a 1936. La Guerra Civil es interpretada en el marco de la lucha de clases: fue precisamente una agenda de progreso lo que provocó una reacción en contra por parte de los sectores más conservadores (una alianza entre la alta burguesía y los terratenientes con la iglesia y el ejército). El movimiento por la recuperación de la memoria contempla el franquismo a partir de los aspectos históricamente silenciados durante el régimen (la represión, los fusilados, el empleo de la tortura, el robo de niños, las cárceles, los deportados a campos de exterminio). Entre sus ángulos muertos, este discurso suele pasar de puntillas por asuntos como la represión en el territorio republicano durante la guerra, el desarrollo económico en España de los años sesenta o la complicidad tácita de buena parte de la población durante el régimen. La transición a la democracia, por último, es vista como un proceso incompleto (en la versión más moderada de este relato) o bien (en su versión más radical) como un fraude colectivo que perpetuó en el poder a los vencedores de 1939.

 

  1. La Historia usurpada. Tercera metáfora, más presente en el discurso académico. Para algunos historiadores, entre los que sobresale Santos Juliá, “la moda de la memoria” es una tendencia perturbadora, que no debería apoyarse desde la academia. Esto sería debido a que la “memoria” (subjetiva y sujeta a motivaciones políticas) ha ido progresivamente invadiendo el terreno reservado a la “Historia” (entendida como la búsqueda científica y objetiva de la verdad sobre el pasado). La Historia, en opinión de Santos Juliá, se encarga de contar qué pasó (los hechos), mientras que la llamada memoria histórica supone una visión apriorística del pasado, más interesada en conmemorar que en conocer.

 

  1. Cuentas pendientes. Un discurso distinto, de orden menos sentimental y menos teórico, ve este proceso como un trámite dificultoso pero soluble; un asunto irresuelto que, si bien fue aparcado durante la transición, ahora en una democracia asentada puede por fin encararse. Los problemas del pasado son de tipo práctico: hay víctimas que merecen ser honradas, muertos que deben descansar en cementerios en lugar de continuar en fosas comunes, y sentencias judiciales ultrajantes que deberían ser anuladas. Una vez hecho esto, España podrá dar carpetazo a este problema y centrarse en asuntos más prácticos y concretos.

 

  1. La Guerra como trauma. Una última metáfora, de orden distinto a las anteriores: la Guerra Civil como trauma psicológico. Numerosos académicos, inspirándose sobre todo en los estudios sobre el Holocausto, analizan el resurgir de la memoria histórica en España como el regreso de un pasado reprimido por el inconsciente colectivo. En su significado etimológico, trauma deriva de la palabra griega que designa una herida. El diccionario de la Real Academia da la siguiente definición: “choque emocional que produce un daño duradero en el inconsciente”. Esta es la clave: a diferencia de otros eventos, los traumas no son percibidos de forma convencional. El trauma fractura la línea del tiempo. El individuo -en este caso la colectividad- no puede insertar el recuerdo traumatizante en la cadena habitual de acontecimientos. Esta experiencia, por tanto, será procesada al margen del resto de sucesos. Lo traumático ha ocurrido, sí, pero quien lo padece no puede concebirlo dentro de los parámetros de la normalidad. Ello afecta, principalmente, al recuerdo. Recordar implica revivir, vivir de nuevo el trauma. Por ello existen muchas formas de encarar su memoria. Los traumas pueden en apariencia desaparecer, ser enterrados por un subconsciente que prefiere no lidiar con un pasado que solo genera desasosiego; o por el contrario pueden reaparecer insistentemente en forma de obsesión. De manera colectiva, las comunidades que sufren traumas históricos encuentran problemas similares para lidiar con el recuerdo. En España, la Guerra Civil y los peores años de la dictadura franquista generan todavía una ansiedad propia de la experiencia traumática. Según la visión clásica del psicoanálisis, la mejor forma de superar una experiencia de este orden es a través del relato. Poder nombrar lo que nos destruye nos ayuda a combatirlo. Como veremos, no por casualidad la última ola de novelas sobre la Guerra Civil se ha asomado a los episodios más traumáticos del pasado desde un punto de vista que privilegia la visión del testigo y la importancia del testimonio.

 

El debate entre cada uno de estos planteamientos es inagotable. ¿Es la Guerra Civil un trauma de tipo psicológico o conviene analizarla desde sus consecuencias sociales y políticas? ¿Denunciar en la esfera pública las atrocidades de la represión franquista contribuye a mejorar la calidad de la vida democrática o el discurso de la memoria es simplemente un instrumento de los partidos de izquierda para movilizar a su electorado? Ninguna metáfora alcanza a ser del todo satisfactoria. En todas puede percibirse una borrosa zona de grises. Un cierto agnosticismo, por tanto, constituye una postura recomendable para abordar el estudio de este campo. Ello no supone, no obstante, situar todos los planteamientos en el mismo plano. Aunque es manifiesto que algunos discursos son más acertados que otros, argumenta Faber, cabe temer que todos comparten un problema básico: asumen que lidiar con el pasado es un proceso que puede alcanzar una línea de llegada, cuando lo más probable es que no sea así.

 

They posit thes process of “dealing with the past” as a finite one—a task that is necessary, that may be conflictive and difficult, but that, once you get it over with, results in a harmonious and definite closure. This is of course not the way it works. On the one hand, the past is always already “over with”. On the other, it never goes away, and will return in different shapes and guises as a function of the present. In other words, the past is something that every new generation has to “come to terms with” all on its own. Learning to live with the past is at the core of being a historical being.

 

 

(Todos ellos postulan el proceso de “tratar con el pasado” como algo finito, es decir: una tarea que es necesaria, que puede ser conflictiva y difícil, pero que una vez se ha realizado nos da como resultado un cierre armonioso y definitivo. Por supuesto, la cosa no funciona así. Por un lado, el pasado siempre está “acabado”. Por otro, nunca se va, y volverá siempre con nuevas formas y disfraces en función del presente. En otras  palabras, el pasado es algo con lo que cada generación debe llegar a un acuerdo por sí misma. Aprender a vivir con el pasado está en el corazón mismo de que seamos seres históricos).

El caso Gürtel y el problema infinito de la corrupción en España. Por Danny Hoffman

Uno de los mayores y más espectaculares casos de corrupción en España ha sido ‘El Caso Gürtel, el cual es un ejemplo muy típico de la corrupción en España; ya que involucra sobornos, un hombre de negocios, el principal partido en el poder, el Partido Popular, y todos los niveles de políticos, a nivel local y nacional, están involucrados. Mientras hay muchos casos de corrupción en España, este caso es raro, dada la duración y la cantidad de dinero involucrado.

El hombre más importante en este caso es Francisco Correa, un empresario cuyas compañías se beneficiaron a cambio de dar dinero al Partido Popular,  mediante contratos para trabajos públicos. Adicionalmente, dentro del PP, el ex tesorero, Luis Bárcenas, tenía una cuenta bancaria en Suecia, en la que Correa le habría ingresado los sobornos, y después Bárcenas le habría pasado cheques con cantidades que fluctuaban entre los cinco mil y los diez mil euros. Estas prácticas tuvieron lugar entre 1999 y 2005. En total, está estimado que el caso involucró más de 350,000 euros en sobornos y contratos, un cantidad enorme.

Además, el aumento de proyectos de construcción en España durante la primera década de este siglo hasta 2008 también fue causado en parte por el Caso Gürtel. El aumento de construcción, como es sabido, fue una de las causas de la recesión en España en 2008. Entonces, este caso de corrupción ha tenido efectos muy profundos en este país y su economía. Este entramado vio la luz pública en el año 2009, cuando el famoso juez Baltasar Garzón decidió investigar en caso. Pero en 2010 se descubrió que Garzón había grabado en secreto conversaciones de los acusados. Después, en 2012, otro juez, Pablo Ruz, retomó el caso y descubrió las cuentas del Partido Popular en Suecia. En octubre daba comienzo el juicio más grande celebrado de España con 37 acusados, condenados a pagar un bono de 449 millones de euros. Si el Sr. Correa es declarado culpable podría enfrentarse a una pena de 125 años de cárcel, mientras que Bárcenas podría ser sentenciado a una pena de 42 años.

La investigación de este caso llega durante una época en la que corrupción es una de las mayores preocupaciones para la opinión pública. Según una encuesta realizada en diciembre por El Centro de Investigaciones Sociológicas, la corrupción es el problema más grande en el país, seguido por el desempleo. Además, el 80% de los encuestados creen que el gobierno está haciendo un mal trabajo para combatir corrupción (El País). De esta manera, la ira popular con la corrupción podría ser unas de las razones por las que el juicio contra los ex miembros del PP y hombres de negocios está teniendo lugar ahora. También, el gobierno ha ido tratando de hacer público el juicio y hacer un ejemplo de ellos, para mostrar que la corrupción es un tema muy importante.

Este caso muestra que uno de los problemas más grandes es la lucha contra la corrupción, y es lo que separa a España de muchos otros países, en especial en lo que se refiere a los denunciantes. Según a un reporte de la organización Transparencia Internacional, a diferencia de muchos otros países, como los Estados Unidos, España no tiene ninguna ley para proteger a los informantes o denunciantes. En España, según el artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, los ciudadanos están obligados a dar a conocer los delitos de los que tengan conocimiento, pero después, ellos deben dar sus identidades a las autoridades (Whistleblowing in Europe, 79). Entonces, para estar seguro que las autoridades investiguen sus acusaciones, es imposible mostrar documentos una manera anónima. Así, mientras es todavía ilegal despedir a un empleado a causa de ser un denunciante, su identidad no es anónima. Es posible que la falta de protección haya desalentado a muchos trabajadores del gobierno o ciudadanos de presentar evidencias de corrupción al público, y al mismo tiempo, ha alentado la corrupción de los políticos porque ellos saben que sería muy peligroso para un ciudadano denunciarlos.

 

 

Desafortunadamente, esto ya ha ocurrido en el caso de Gürtel. Una informante del caso, Ana Garrido, es un ejemplo claro de lo peligroso que es tratar a exponer las acciones de los políticos al público. Ana Garrido era una trabajadora en el ayuntamiento de Boadilla del Monte. En 2008, ella compiló trescientas páginas de documentos con las evidencias de que el ayuntamiento local y su alcalde, Arturo Panero, había dado contratos a varias empresas a cambio de dinero. Después, ella dio los documentos a una organización contra la corrupción que se llama “Manos Limpias”, quienes a su vez dieron estos documentos al Tribunal Nacional de Justicia (aunque al mismo tiempo, ahora Manos Limpias está siendo investigada porque aparentemente, también recibieron dinero de políticos a cambio de no publicar evidencias incriminatorias contra ellos). Ana Garrido consiguió regresar a su antiguo trabajo en 2011, pero solo duró algunos meses, porque su presencia molestaba mucho en la administración municipal de Boadilla del Monte. Finalmente, durante el año pasado, cuando ella fue citada a testificar contra el Partido Popular en el caso Gürtel, Ana Garrido estaba desempleada y sin una vivienda, todo ello a causa de ser una denunciante.

 

Además, el caso de Sra. Garrido no es único. Por ejemplo, es posible que otro informante, Roberto Macías, vaya a la cárcel a causa de sus acciones.  Macías extrajo datos de unos ordenadores para exponer el fraude dentro de un sindicato, la sección en Andalucía de la Unión General de Trabajadores (UGT). Pero ahora, él está acusado de robo. Si es condenado, irá al cárcel durante tres años. Estos dos casos ayudan a explicar las razones por las cuales sigue la corrupción. Por eso es muy peligroso dar información sobre corrupción a los medios o al Ministerio de Justicia, porque esta acción podría arruinar tanto la carrera como la economía y la vida completa del denunciante.

Una de las consecuencias indirectas de la publicidad del Caso Gürtel sería que el gobierno hiciera finalmente esfuerzos para reducir la corrupción. Por ejemplo, en Octubre de 2016, el gobierno anunció que ellos han formado una comisión anti-corrupción, que incluirá revisiones sobre cómo cambiar la ley electoral y sobre la financiación de partidos. Pero, esta comisión no tiene el apoyo del PP, probablemente porque la mayoría de los acusados en el Caso Gürtel eran políticos del PP. Y mientras este partido tenga la mayoría en el gobierno, y si Rajoy y el PP siguen estando en contra de las investigaciones de corrupción, es posible que ellos pierdan poder en las próximas elecciones.

Finalmente, este caso de corrupción podría causar la disminución del número de políticos a nivel local. Un problema en España es la politización de las instituciones públicas. En otras palabras, la mayoría de trabajos en los gobiernos y ayuntamientos locales son dependientes del partido que tiene el poder; entonces, los trabajadores locales están más dispuestos a ser corruptos y asegurar que su partido mantenga el poder, para conservar su trabajo. Por ejemplo, en Andalucía, el PSOE mantiene el poder desde hace 40 años, y se han producido muchos casos de corrupción, como sobornos al Presidente de Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Lorenzo del Rio. Entonces, si los políticos no hacen un esfuerzo más grande para combatir la corrupción, más y más gente protestarán, y posiblemente, el PP perderá el poder en el gobierno (y el PSOE en Andalucía).

 

 

Bibliografía consultada

 

Alberola, Miquel. “New Government and End to Impasse Not Enough for Spanish Voters.El País. N.p., 05 Dec. 2016. Web. 21 Mar. 2017.

Garea, Fernando. “Can Spain’s First Anti-graft Commission Restore Voter Confidence?EL PAÍS. N.p., 18 Oct. 2016. Web. 21 Mar. 2017.

Worth, Mark. WHISTLEBLOWING IN EUROPE: LEGAL PROTECTIONS FOR WHISTLEBLOWERS IN THE EU. Rep. N.p.: Transparency International, 2013.

 

 

Podemos y el papel del populismo en España. Por Cayli Baker y Shaniqua Shaw.

Durante el año 2016, un gran evento dominó las noticias en y sobre España. Durante 315 no hubo un gobierno oficial en el país. En parte, esta fractura es por Podemos, según The Economist,  “un partido populista y anarco-socialista que promueve la ocupación de edificios vacíos propiedad de los bancos para distribuirlos entre la gente pobre y ataca a “la casta” (la élite económica)”, y por su líder Pablo Iglesias.

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Sin embargo, Podemos es un partido muy joven y mucha gente se pregunta cómo un partido tan joven podría romper el statu quo español. El partido Podemos nació en el año 2014 a partir la indignación social, del movimiento de protestas del 15M y las marchas de Juventud Sin Futuro. Este movimiento comenzó en 2011 como una movilización contra la corrupción, la recesión y la desigualdad. Entre seis y ocho millones de españoles participaron en aquellas protestas. Durante este tiempo había muchos desempleados: el 21% de los españoles estaban en el paro y entre los jóvenes la cifra de parados era del 43%, entre los porcentajes más altos de la Unión Europea.

 

Podemos dice que no es el partido de la indignación o del 15M, pero sí reconoce que nació de estos valores. Este partido habla mucho sobre la corrupción, la desigualdad y el paro. También, se considera que es principalmente un partido de jóvenes. Posiblemente lo más importante es que Podemos ha significado un cambio en la política española. Antes de Podemos el sistema estaba basado en dos partidos mayoritarios: PP y PSOE.

 

En las elecciones de diciembre de 2015 y de junio de 2016 Podemos obtuvo en torno al 20% de los votos. Pero el 20% no es un porcentaje suficiente para obtener una mayoría en el parlamento. Podemos irrumpió contra el establishment en España y contra los partidos mayoritarios. Por eso, Podemos no ha trabajado con el PSOE o el PP ni ha obtenido una mayoría absoluta como para controlar el parlamento. Pero sin partidos pequeños como Podemos, los partidos más grandes tampoco pudieron formar un gobierno durante un año. También han ocurrido conflictos dentro del propio partido, como la pugna entre los fundadores Pablos Iglesisa y Íñigo Errejón sobre la dirección del Partido. Iglesias ha dicho: “uno nuestros problemas es que nos miramos demasiado el ombligo, tenemos que madurar” (El Mundo).

Populism

Y es verdad, el partido es muy joven y necesita madurar. Otros partidos intentan socavar a Podemos y es más fácil para ellos si Podemos se debilita por sus pugnas internas. Por ejemplo otros partidos y los medios de comunicación utilizan la palabra “populismo” para referirse a Podemos, con la idea de que populismo equivale a mentira o engaño. Esta palabra se usa de forma peyorativa y muestra la percepción general sobre el populismo en España. Si la palabra connota algo malo, entonces no es aceptada por la gente. La idea de “populismo” no es muy popular y Podemos necesita combatir este estigma.

Para responder a la pregunta: “¿realmente puede Podemos?” necesitamos evaluar los metas y objetivos del partido incluso del populismo. Sin dudas Podemos tuvo éxito al irrumpir en el sistema político español, y esto se hizo evidente con las dificultades para formar gobierno en 2016. Sin embargo, es más difícil medir si ha cumplido su meta de combatir las desigualdades.

Durante la  corta vida del partido ha habido muchos conflictos entre los jefes de Podemos. Y también ha habido dificultades con el método político.

Primero, es importante comprender el método y el significado del término “populismo” porque es crítico para comprender lo que es Podemos. El populismo ha sido definido como “una alternativa a la vía normal del tránsito desde una sociedad tradicional a una moderna, como una forma de acceso a la participación política por parte de los excluidos o como una anomalía vis-à-vis la lucha de clases y las instituciones liberales” (Arditi).  El intelectual Peter Worsley defina el populismo como un movimiento que tiene dos caras: “la supremacía de la voluntad popular y la relación directa entre el pueblo y el gobierno” (Arditi 106).  Es decir, hay una continuidad que representa la relación entre el gobierno y la gente que se expande desde la autocracia hasta la anarquía. Todo ello representa un tránsito de la izquierda y la derecha, más importante, supone una dicotomía entre elitismo y populismo (Arditi 106). El elitismo es el pensamiento según el cual la sociedad y el gobierno debe ser guiado por una élite porque la gente común es egoísta y corrupta.

En el caso de España y el Partido Podemos, el populismo es una respuesta a los errores y las limitaciones de la democracia elitista. Es decir, el montón de corrupción que había ocurrido en el gobierno español, unido al “declive sostenido de los partidos de masas y de la capacidad de organizaciones elitistas para movilizar al público” (Arditi 107). Esto abrió “un espacio para la política renovadora impulsada por los movimientos sociales y los llamados partidos del cambio” (Arditi 107). Hay una percepción de un déficit democrático, que las populistas magnifican invocando las emociones colectivas del pueblo, hablando en nombre del pueblo de una manera carismática contra lo establecido (Arditi 108).

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Un artículo del The Economist, “What is populism?”, ofrece dos modelos sobre el populismo: populismo exclusivo y populismo inclusivo. Según The Economist, el populismo excluyente se centra en la exclusión de grupos estigmatizados, como los refugiados o la población de origen roma, y es más común en Europa. El populismo incluyente exige que la política se abra a los grupos estigmatizados, tal como los pobres y las minorías, y es más común en Latinoamérica.  Dentro del concepto del populismo, y aunque la mayoría de los analistas deploran a quienes identifican como tales, su ventaja está en obligar a las élites a discutir cuestiones a las que no prestan atención (The Economist).

Según esta definición Podemos ciertamente es un partido populista. El populismo inclusivo es el modelo que muestra las metas concretas de Podemos. El Partido Podemos usa el modelo o la mentalidad de “nosotros contra ellos” porque apela a los jóvenes, los desempleados y otra gente que cree que el sistema político no funciona para ellos. En esta mentalidad, el “ellos” representa el establecimiento político en España y Podemos usa la etiqueta “nosotros” para presentarse  a sí mismos como una fuerza anti-establishment.

Además, Podemos dice defender los valores de la justicia social, el derecho a decidir y el derecho de autodeterminación. Este partido afirma centrarse en las búsqueda de oportunidades para conseguir el desarrollo económico y social de los desempleados, los jóvenes y la gente afectada por la crisis económica. También Podemos y su partidarios son feministas. Sus valores de igualdad y socialismo incluyen algo más que la clase social. Por eso, el partido se enfoca en los derechos humanos y la igualdad de género,  trabajando en contra de la violencia machista.  En conjunto, un gran parte de la imagen de Podemos es que da una voz al pueblo y la clase media.

 

Sobre si encaja en la definición concreta de populismo, obviamente Podemos es un partido de populista. Pablo Iglesias, el jefe y fundador de Podemos dijo en una entrevista, “efectivamente tenemos que ser la política de orden frente al desorden y el caos de la austeridad” (El Mundo). Obviamente, Podemos usa el método de “nosotros” y “ellos” para apelar a la gente desilusionada.

 

De acuerdo a los modelos del populismo, el populismo español es incluyente. Hay que ver el otro modelo de populismo excluyente en los EE UU, Francia y otros países europeos. En todos los casos hay un sentimiento en contra del establishment. Es decir, hay una apelación al pueblo, (“nosotros”) contra el establecimiento corrupto, (“ellos”). Aunque tienen el mismo método, la distinción entre los distintos populismo  está en los valores. Podemos, es un partido político que se enorgullece en de la justicia social e igualdad. En otro lado, los EEUU y Francia comparten la misma idea de “nostalgia nacionalista” (The Economist). Particularmente, eso representa las diferencias entre las ideologías de la izquierda y la derecha.

 

Para concluir necesitamos volver a la pregunta: ¿realmente puede Podemos? porque esta pregunta tiene un gran papel en el futuro de la política en España. Entre los seguidores de Podemos se incluyen los jóvenes, la gente que apoya la inmigración, la población con más formación y ciudadanos insatisfechos de clase media. Ciertamente, Podemos ha mostrado que es posible. Otros partidos nuevos o pequeños en España no han tenido el mismo éxito que Podemos. Al otro lado, “populismo” tiene todavía una connotación negativa en el medio español. Podemos necesita cambiar las estigmas del populismo español y europeo en general. Por otro lado, Podemos no tuvo el mismo éxito en las elecciones del 26-J como en las del 20-D. El movimiento perdió fuerza. Si quiere el poder entonces necesita construir más y recibir más apoyo. Posiblemente construir conexiones y coaliciones con otros partidos por obtener más poder. Sin embargo no es fácil saber que ocurrirá. Si Podemos puede madurar y movilizar más al electorado, entonces sí puede.

 

 

 

Referencias y bibliografía consultada.

 

  • Arditi, Benjamín. “El populismo como espectro de la democracia: una respuesta a        Canovan.” Revista mexicana de ciencias políticas y sociales 47.191 (2004): 2.

< http://www.redalyc.org/pdf/421/42119105.pdf>

            economist-explains-18>.

Uber y Cabify en España. La movilización del sector del taxi y su extensión. Por Anna Tegge.

Antes de mi viaje a España, yo no leería este artículo. En los Estados Unidos vivo en un pueblo fuera de la ciudad, toda la gente tiene sus propios coches, y nunca había notado la presencia de los taxis. Nunca usaba el transporte público ni taxis porque los coches privados son más convenientes y cómodos en opinión de muchos americanos.

 

Sin embargo, después de mi viaje a Europa, mis percepciones sobre el transporte público y los taxis han cambiado. El transporte público es mucho más común en Europa y es una necesidad tanto para extranjeros como para la población nativa. Por razones económicas, medioambientales, o simplemente por la infraestructura de una ciudad, los coches privados son menos comunes. Según Rick Steves, autor de muchos libros de viajes, los sistemas de transporte en Europa son tan buenos que muchos europeos urbanos nunca aprenden conducir. Sus ruedas, metafóricamente, son trenes, metros, tranvías, autobuses y frecuentemente, el taxi.  Con el transporte público y el sistema de taxis, “basta conocer dónde quieres ir y el mejor modo de llegar allí, y ahorrarás tiempo, dinero y energía” (Steves). He cogido docenas de taxis desde mi llegada en España y Europa y entiendo la gravedad de este asunto.

 

¿Qué pasó con los taxis? El pasado 16 de marzo los taxistas empezaron una huelga en las ciudades metropolitanas en España. En Barcelona, la huelga duró 12 horas y en Madrid la huelga duró 3 horas. Las taxistas dicen que ellos representan más de 15.000 familias en Espana (Plus).  La manifestación no era a causa del tráfico en la ciudad, pero era muy ruidosa, y se volvió un poco violenta cuando los taxistas, miembros de organizaciones profesionales y participantes en la marcha lanzaron petardos, latas, botes, piedras, cristales y excrementos contra el edificio gubernamental en Barcelona. La violencia no está justificada, pero las taxistas tenían muchas razones para la manifestación.

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La raíz del asunto es la liberalización del sector del taxi. Según RTVE, “los sindicatos protestan por la progresiva liberalización del sector, que emplea en el área metropolitana a 10.500 taxistas, con el incremento de las licencias para los vehículos de alquiler con conductor (VTC) y reclaman a las administraciones públicas que frenen estas autorizaciones” (RTVE). El argumento de los taxistas es el hecho de que ellos pagan 400 millones de euros al año en impuestos y también tienen gastos enormes para mantener una licencia de vehículo. Pero el estado tiene una historia complicada para gestionar las relaciones entre los taxis (por un lado) y Uber y Cabify, que son empresas independientes donde los procesos de licencias son menos rigurosos.

 

En 2014, los jueces prohibieron a Uber operar en España, pero a mitad de 2015, la empresa volvió a Barcelona (Plus). Según ABC News, “los representantes de los principales sindicatos del sector se quejaron en una carta a las autoridades locales de que la liberalización del mercado de automóviles ha dañado el sustento de los taxistas porque las multinacionales pueden ofrecer un servicio más barato” (The Associated Press). Con esta polémica de fondo, la movilización de los taxis fue un gran problema y recibió mucha atención de la prensa.

Políticamente, los actores enfrentados son los oficiales y los líderes en el gobierno en contra de los sindicatos de las organizaciones de taxis. El público tiene un rol en este asunto también porque los clientes usan el transporte público y taxis y “hablan” con sus bolsillos al decidir cómo gastar su dinero.

 

Además, el asunto con los taxis no está concentrado solamente en España. En los Estados Unidos hay los mismos problemas. Un artículo de Business Insider dice que empresas en los Estados Unidos como Lyft y Uber tienen un efecto letal en la industria de los taxis. Uber, que opera hoy en 67 países, recientemente recaudó otros 2.100 millones de dólares hasta alcanzar una valoración de 62.500 millones de dólares (Stenovec). Pamela Martínez, presidente de Yellow Cab Cooperative en San Francisco, escribió una carta a sus accionistas donde ella explicaba los problemas en una manera diplomática pero también advertía, “ estamos en medio de un grave revés financiero ” (Stenovec).

Con la invención de Uber, Lyft, Cabify y otras maneras de transporte independiente, es obvio que los taxis están sufriendo en todo el mundo. Los taxistas no pueden competir con los precios bajos y cómodos que los nuevos servicios ofrecen a los clientes. Pero este asunto es un gran problema porque hay muchos taxis en circulación. Los taxistas creen que sus trabajos tienen más desventajas, pero también que los taxis son más justas, más formales, y más seguros para los clientes.

 

El problema es complicado, pero por la historia- nosotros podemos ver los efectos de la tecnología en nuestra economía, nuestro gobierno, y nuestra vida personal. Históricamente, los avances de tecnología han hecho nuestras vidas más rápidas, más cómodas, y más eficientes. La tecnología ha permitido el crecimiento, a veces, a expensas de la ética y moralidad. Nuestra sociedad en el mundo de la globalización pone su énfasis en el capitalismo. El capitalismo es, “un sistema económica caracterizada por la propiedad privada o corporativo de bienes de equipo, por inversiones determinados por decisiones privadas, y por los precios, el producción, y la distribución de bienes que viene de la competición de un mercado libre” (“Capitalism”).

 

Si estás de acuerdo con la teoría del capitalismo y las ideas del libre mercado, puede argumentarse que la evolución y la disminución de los taxis son una fase natural en capitalismo. La razón es que, si tienes la capacidad de competir, debes competir. Las cuestiones éticas existen sobre esta teoría pero mucha gente cree en la capacidad del gobierno para apoyar industrias. A veces, el gobierno tiene la responsabilidad a proteger industrias con impuestos, tarifas, y otros mecanismos dentro de un sistema de tipo proteccionista. Depende de su punto de vista, este asunto es complicado y según RTVE, las opiniones de los taxistas son claras, “Lloret, que ha participado en el encuentro empresarial y económico ‘Spain Summit 2017’ organizado por The Economist, ha señalado que la tecnología ‘no implica que el sector actual desaparezca’, aunque le resulta ‘comprensible’ que ‘pueda haber miedo’ ante la necesidad de ganarse la vida ‘en un mundo más digital’” (RTVE).

 

Los taxistas forman un sector muy organizado en España y además hay más grupos y sindicatos en España. ¿Cuáles son las relaciones entre del gobierno español y los sindicatos? En España, existen dos sindicatos principales, CCOO y UGT. CC OO es la confederación sindical de Comisiones Obreras. El propósito de CCO O es la defensa de los intereses profesionales, económicos, políticos, sociales de todos los obreros (“Confederación Sindical De Comisiones Obreras”). Algunos de los otros valores de CC OO incluyen la mejora de: salarios, las horas de trabajo, la seguridad social, combatir el paro, promover la salud en el trabajo, el desarrollo sostenible, la protección de los derechos de mujeres, y la colaboración con movimientos sociales y con el gobierno (“Confederación Sindical De Comisiones Obreras”).

 

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El otro grupo sindicato, UGT, es la Unión General de los Trabajadores. Originalmente, UGT tuvo una conexión con el PSOE. Fue fundado en Madrid por Pablo Iglesias en 1888. El sindicato UGT ha tenido  relaciones complicadas con los gobiernos españoles a lo largo de la historia. Sus valores antiguos incluían: “Políticas para la restauración de la autonomía de Cataluña, la amnistía para prisioneros políticos, la reforma agraria, el fin de las listas negras políticas, y el pago para los dueños de las propiedades quien sufriendo en la revuelta de 1934” (“Unión General De Trabajadores”). Hoy en día, este sindicato es progresista, comprometido, democrático, y tiene presencia en todos los sectores del gobierno.

 

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En el contexto de Europa, hay más sindicatos y representación de los trabajdores en los países nórdicos. Los países del centro de Europa tienen los segundos mayores índices de trabajadores sindicados. Finalmente, los países del sur de Europa, incluyendo España, tienen el porcentaje más bajo de trabajadores sindicados según la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (EurWORK). En general, el sur de España tiene menos confianza en los sindicatos y el pensamiento general de la gente consiste en creer que es difícil de influir las condiciones de trabajo en España; sin embargo, mientras más grande sea la empresa, hay más espacio para los sindicatos.  Los sindicatos en España son menos fuerte que en los países nórdicos, pero aunque muchos expertos sostienen que el sindicalismo está en crisis, “sigue siendo crucial para garantizar buenas condiciones de trabajo y construir sociedades más justas” (EuroWORK).

 

 

 

Referencias/citas

 

AGENCIAS, RTVE.es /. “Miles De Taxistas De Barcelona Y Madrid Se Manifiestan Contra La Liberalización Del Sector.RTVE.es, 16 Mar. 2017. Web. 21 Mar. 2017.

“Capitalism.” Merriam-Webster. Merriam-Webster, n.d. Web. 21 Mar. 2017.

“Confederación Sindical De Comisiones Obreras.” Confederación Sindical De Comisiones Obreras. Conoce_CCOOAbout_us.Web. 28 Mar. 2017.

“EurWORK European Observatory of Working Life.” Spain: In-depth Study of Trade Union Representation | Eurofound. Web. 26 Mar. 2017.

Plus, El PaísTwitterGoogle, and Luis Sevillano. “Madrid, Barcelona Taxi Drivers Strike over Uber and Cabify.” EL PAÍS, 16 Mar. 2017. Web. 21 Mar. 2017.

Press, The Associated. “Taxi Drivers in Spain Strike against Uber and Cabify.” ABC News. ABC News Network, Web. 21 Mar. 2017.

Stenovec, Tim. “More Proof That Uber Is Killing the Taxi Industry.Tech Insider. Business Insider. Web. 21 Mar. 2017.

Steves, Rick. “City Transit Tips.” Rick Steves’ Europe. Web. 20 Mar. 2017.

“Unión General De Trabajadores.” Unión General De Trabajadores. Spartacus Educational, Web. 28 Mar. 2017.

Los derechos transgénero en España. Por Ariana Torres

 

Como todas las sociedades actuales, España está en el proceso de desarrollar su política en cuanto a los derechos de la gente transgénero. De acuerdo con un reciente estudio realizado por el sitio web Buzzfeed, en asociación con la empresa encuestadora Ipsos y el Instituto Williams de la Escuela de Leyes de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), “España es el país más favorable en la lucha por los derechos transgénero en el mundo; sin embargo, es innegable que la transfobia es un problema muy grave en la sociedad española, no solo a nivel personal sino también institucional”.[1]

 

Teóricamente, el debate debería ser muy simple: el artículo 14 de la Constitución española garantiza la igualdad legal a todos los españoles y españolas, y prohíbe cualquier discriminación “por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.[2] Esas protecciones incluyen la identidad de género, el hecho de qué debe conducir la conversación sociopolítica sobre los derechos transgénero. Lamentablemente, la realidad es muchas veces distintas.

El cumplimiento de los derechos de los españoles transgénero (especialmente el de los menores de edad) es dependiente de la ideología de los representantes públicos. Como escribe Rafael J. Álvarez, “cada comunidad autónoma, cada ayuntamiento, cada colegio, cada médico y cada juez aplica los derechos de los menores transexuales a su antojo”, lo que produce disparidades al acceso a la terapia hormonal, el uso de los aseos públicos, la capacidad de cambiar el nombre y/o el género designado en documentos oficiales, etc. Una organización llamada Asociación de Familias de Menores Transexuales Chrysallis está propugnando una ley que establecería regulaciones estandarizadas para toda España, pero hasta que algo así se cumpla, los niños transgénero tendrán que depender en las regulaciones (o la falta de ellas) de su comunidad autónoma (CC AA). Actualmente, Canarias, Cataluña, País Vasco y Andalucía permiten el acceso a los bloqueadores hormonales sin restricción de edad, mientras que Aragón y Madrid solo permite el acceso hasta los 16 años.[3]

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Por su parte, la Unión Europea, a través de su Agencia de Derechos Fundamentales (FRA), es muy partidaria de defender estos derechos, y alienta a los países europeos para que incorporen leyes que protejan a sus ciudadanos transgénero. La FRA aboga por la ‘despatologización’ de las identidades transgénero (es decir: no considerarlas como un trastorno); el reconocimiento social y legal de la identidad de género con que uno se identifica, sin otra confirmación que su declaración autónoma; la sencilla reasignación legal del sexo; la prevención del divorcio forzado; la protección del derecho de reunirse para marchas y celebraciones, etc. sin barreras; la protección contra los discursos de odio; la creación y sostén de organizaciones que protegen y abogan por la gente LGTBI; la protección de la gente intersexual (nacidos con características biológicas de ambos sexos); y la protección del derecho de asilo de las personas transgénero. En cuanto a los derechos y protecciones apoyados por la FRA, España es uno de los países con una legislación más avanzada.[4]

No obstante, la discriminación, el odio, y la violencia todavía ocurren y afectan a la población transgénero, que ya es vulnerable en la sociedad por la falta de reconocimiento y respeto por su identidad. De acuerdo con una encuesta por la FRA en 2012 de personas transgénero europeas, el 54% de los participantes había experimentado discriminación en el año pasado, un 62% había experimentado acoso, y un 8% había sufrido un ataque físico o sexual por causa de su identidad de género. La discriminación afectaba particularmente en el trabajo, no solo en encontrarlo sino también en cumplirlo.

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En particular, entre las personas encuestadas que viven en España, el 60% decía haber experimentado discriminación en el último año y un “82% dijo ocultar su transexualidad a menudo o siempre cuando estaban en Secundaria”. Estas cifras son muy altas para el país más favorable del mundo a los derechos de este colecrtivo, lo que pinta una imagen muy lúgubre para la población transgénero, especialmente para los jóvenes.[5]

 

Un ejemplo muy oportuno de la opresión que ellos experimentan se puede encontrar en el caso de HazteOír, una organización “ultracatólica” que en febrero financió un autobús pintado con lemas transfóbicos (diciendo que el género es dictado por los genitales y que las identidades transgénero son un engaño). El bus se está conduciendo por las ciudades de España para difundir su mensaje conservador. La organización Plataforma por los Derechos Trans lo considera una “incitación al odio” y está luchando por retirarlo; mucha gente ha firmado una petición con eso propósito, pero la Fiscalía todavía no ha hecho nada para prohibirlo.

 

Hay un debate entre la gente conservadora, que argumenta que organizaciones como HazteOír tienen el derecho de expresarse sin restricción, y la gente liberal, que argumenta que ese derecho no protege al discurso de odio. Pero lo que los conservadores ignoran es que los mensajes transfóbicos de organizaciones como HazteOír tienen consecuencias mortales. Incidentes así contribuyen a un ambiente de intolerancia y marginación, lo que permite incurrir en la discriminación y el acoso, y resulta en que las personas transgénero se sienten sin alivio o esperanza. Por el “índice de suicidios en menores transexuales” que ronda el 42%, es obvio que estos casos de “expresión libre” son peligrosos.[6] El discurso de odio es un acto violento igual que un ataque físico: también hiere a la víctima, y también produce consecuencias físicas.

 

Aún en un país considerado tan progresista en este asunto como España, los derechos transgénero tardan mucho en cumplirse. El debate sociopolítico actual distrae de la realidad legal, dictada por la Constitución, y que garantiza la protección total para las minorías. Hasta que se actúe en la ley, España no podrá satisfacer su reputación de ser una sociedad tolerante e igualitaria.

 

 

 

 

Bibliografía utilizada

 

 

“¿Por qué España es el país más “friendly” a la agenda transgénero?” de David Ramos. https://www.aciprensa.com/noticias/por-que-espana-es-el-pais-mas-friendly-a-la-agenda-transgenero-51181/

 

Constitución española: Título I. De los derechos y deberes fundamentales. http://www.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=14&tipo=2

 

“Unas CCAA dan más derechos a los menores transexuales que otras” de Rafael J. Álvarez. http://www.elmundo.es/espana/2014/07/22/53ce1750e2704e39058b4570.html

 

“Diez avances y puntos negros en los derechos del colectivo LGTBI en Europa” de Laura Olías. http://www.eldiario.es/desalambre/avances-derechos-colectivo-LGTBI-Europa_0_463004836.html

 

“El 62% de los transexuales europeos ha sufrido acoso y el 54% se ha sentido discriminado” de Laura Olías. http://www.eldiario.es/sociedad/transexuales-europeos-haberse-sentido-discriminado_0_332817195.html

 

El debate Monarquía-República en España. Por Nate Stein.

Uno de los debates actuales en España gira en torno a la monarquía. Teniendo en cuenta la situación económica en España durante los últimos ocho o nueve años, se puede entender fácilmente la razón por la cual este debate ha seguido en las noticias. Sin embargo, ni el gobierno ni la población nunca ha llegado a una opinión definitivamente uniforme en cuanto a si debería seguir existiendo la monarquía en el país.

 

Los puntos principales que propone la gente en contra la existencia de la monarquía son: el simbolismo de su existencia; la necesidad de progresar como país; y los gastos económicos que exige. A primera vista estos tres puntos parecen todos muy razonables. De todas maneras, para llegar a una conclusión concreta y organizada, hay que analizar cada punto. Al contrario de lo que parece a primera vista, las respuestas a estos tres puntos no son tan obvias ni fáciles. Además, afortunadamente, hay varios otros países europeos que pueden servir como ejemplos de las dos opciones.

 

El primer punto que aparece en los argumentos en contra la monarquía es el simbolismo. Este punto tiene que ver con lo que simboliza el escudo de la monarquía y la historia general de esta institución. Mucha gente dice que el simbolismo de la monarquía ya no representa lo que es España como país actual. ¿Pero por qué? La respuesta es simple. El escudo representa para mucha gente la España dirigida por Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla. Si se analiza la historia de estos reyes, es fácil darse cuenta de que este escudo representa la época de España en que desarrolló la colonización de América, la inquisición, y también la expulsión de los judíos y de los moriscos (el escudo actual en la bandera de España contiene el escudo de Aragón, Castilla, León y Navarra, y también la versión de la corona del imperio austro-romano).

Cuando te das cuenta de este dato, es muy fácil entender la razón por la cual muchos españoles no se sienten identificados con la monarquía en la España actual. El punto que propone muchas veces la gente que apoya a la monarquía es que solamente es un escudo y que es algo tradicional de la historia; ¿pero como se puede justificar un escudo que representa algunas de las cosas más vergonzosas de la historia de España? Lógicamente, se podría llegar a la conclusión de que la gente que apoya fuertemente al escudo de la monarquía también siente orgullo de lo que representa. Allí se encuentra unos de los argumentos más fuertes en contra de la monarquía.

 

El segundo punto común en el argumento en contra la monarquía actual de España es el tema del progreso. Actualmente mucha gente se pregunta, “¿Por qué hay que tener una monarquía? ¿Para qué sirve? ¿Por qué seguimos con una tradición tan antigua?” En este punto se encuentra un tema que existe en todos los países que todavía tienen monarquías: la monarquía es un sistema antiguo y ya no tiene ningún beneficio. La tradición de la monarquía en España viene de una época anterior a Franco y a la Segunda República. Este dato significa que la monarquía actual representa la continuación de la tradición real de la época que comienza con la reconquista en el siglo XV y termina con la guerra civil en el siglo XX. Se puede ver fácilmente que en cuanto a la cronología histórica, la monarquía es un sistema político bastante antiguo (en comparación con las repúblicas europeas etc.). Dada la historia de atraso histórico de España en comparación con sus países hermanos europeos, se puede entender por qué hay gente que considera la existencia de la monarquía un problema.

 

Cuando también se tiene en cuenta el papel de la religión actualmente en España, se entiende todavía mejor la preocupación de los españoles que se consideran ciudadanos modernos. Están viviendo en un mundo que se está modernizando, pero al mismo tiempo están viviendo en un país que no se ha modernizado en cuanto a la economía, en cuanto a la religión y en cuanto a la monarquía. Aunque hay otros países europeos que todavía mantienen una monarquía (Gran Bretaña, los Países Bajos, Bélgica etc.), todos esos países se han modernizado más que España. Gran Bretaña tiene una de las economías más importantes en el mundo; los Países Bajos se encuentran en una posición muy poderosa en Europa; y Bélgica es un país muy liberal en cuanto a los asuntos sociales.

¿Pero qué le pasa a España? España, aunque es verdad que se ha modernizado mucho desde el siglo XX, no ha alcanzado a ningunas de las posiciones parecidas a las de Gran Bretaña, los Países Bajos y Bélgica. Por eso es muy razonable preguntarse, ¿para qué sirve la monarquía en España actualmente?

El tercer punto que se encuentra al centro del argumento en contra la monarquía española es el tema de los gastos económicos. Teniendo en cuenta los dos puntos anteriores, la situación se complica todavía más cuando se añade el tema de los gastos. Si para la mayoría de la gente, la monarquía representa una época vergonzosa de la historia española; y si para la mayoría de la gente, la monarquía representa un sistema político antiguo y no relevante; es lógico que esa gente no quiere pagar para que este mismo sistema se mantenga vivo. Además, no es como si la gente se quejara de unos gastos que en realidad no fueran tan relevantes: estamos hablando de unos 12 millones de euros al año. De hecho, hay gente que ha hecho estudios para demostrar que los gastos en realidad son todavía más, hasta unos 70 millones de euros al año. Con este tema, hay que preguntarse, ¿por qué la gente de otros países con monarquías no se queja tanto del tema de dinero?

 

En realidad, tiene que ver también con la crisis de 2008. Aunque países como Gran Bretaña, Países Bajos y Bélgica sí fueron afectados por la crisis, también es verdad que actualmente España se encuentra todavía en una situación económica bastante peor que la de esos otros países. Es decir que mientras que esos otros países con monarquías se han escapado de alguna manera de la crisis, España todavía se encuentra muy afectada. Por eso es muy justo preguntarse ¿por qué estamos gastando millones y millones de euros para mantener a la monarquía cuando todavía estamos sufriendo económicamente como país?

 

En general, la opinión de la monarquía no es tan decidida. Sin embargo, como hemos visto a lo largo de este comentario, hay algunas situaciones y preguntas actuales y relevantes que muestran que la existencia de la monarquía no debería ser dada por hecha. España está empezando a preguntarse en cuanto a la existencia de la monarquía en todos sus aspectos. Quizás, en algunos años, se llegará a una conclusión y el país cambiará como algunos de sus vecinos europeos. En mi opinión, creo que España tendrá que convertirse en una república sin ninguna forma de monarquía para seguir progresando. Mientras que haya una monarquía en España, el país nunca podrá completamente llegar a ser una república democrática y desarrollada.

 

 

 

Fuentes consultadas:

 

Eunjung Cha, Ariana. “King-size costs: European crisis puts new spotlight on monarchies’ spending”. The Washington Post. 23 agosto, 2012.

 

Spain ‘caught’ between monarchy and republic“. Euronews. 17 junio, 2014.

 

La fuga de cerebros, el porqué y las consecuencias. Por Naomi Grant

La tasa de españoles que salen al extranjero para encontrar trabajo está en niveles que no se han visto desde los años sesenta, pero hay una diferencia clave- ahora, la mayoría de los migrantes son principalmente jóvenes y bien educados, según The Guardian.

Aunque esta generación de españoles es la más educada en la historia de España, el 42,2% de jóvenes están desempleados. Desde el comienzo de la crisis económica, la tasa de paro juvenil ha aumentado un 76,2%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La falta de empleo, (un 18,2% en enero), ha causado la migración de 400.000 españoles desde 2010. Hoy por hoy, según datos de Bloomberg, “el porcentaje de jóvenes altamente cualificados procedentes de España, Italia, Grecia y Portugal que emigran al resto de Europa aumentó en un 51% en 2011, en comparación con el 23% de 2005-2006”.

Las estadísticas de Eurostat, la oficina de estadísticas de la Unión Europea, indican que las personas con más probabilidades de salir de España son profesores de escuela secundaria, enfermeras y doctores.

Grafico_Bloomberg

Esto tiene muchas consecuencias perjudiciales para los jóvenes. La tasa de paro juvenil duplicó la media nacional en 2015. España tenía una tasa de paro general del 23,78%, mientras que en el caso de los jóvenes el porcentaje de personas sin trabajo alcanza el 53,2%.

Cuando hay desaceleración económica, los estudiantes tienen tendencia a quedarse en la universidad. Pero a causa de la fuga de cerebros, España perdió 10% de sus investigadores en cuatro años, según el diario digital El Confidencial.

“La financiación por investigador ha disminuido un 6,7% en los últimos años (de 112.240€ en 2008 a 104,890€ en 2014”, señala el artículo. A ello se suman, los gastos actuales de las universidades que descendieron casi 8% de 2010 a 2014.

Por otra parte, Universia España afirma, “la falta de apoyo al sistema de I+D es una de las tareas pendientes” para solucionar y evitar ese problema en el futuro. La Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (RAC) defiende que es “muy rentable” invertir en las universidades y cultivar las colaboraciones con ellas, especialmente en la ciencia y tecnología, incluyendo las incubadoras para esos estudios y creando los “órganos consultivos”, lo que generará más innovación.

El espíritu emprendedor también debería promoverse en las universidades. Si no hay trabajos disponibles para graduados jóvenes, es importante que ellos sepan cómo crear trabajos para sí mismos y sus compañeros.

Pero algunos españoles mienten sobre su nivel de educación cuando se solicitan a trabajos por miedo a ser vistos como sobrecualificados, según explica The Guardian. El paro entre los jóvenes con títulos universitarios de 29 años de edad, (19%) es casi el mismo que la media nacional para todos las edades y todos los niveles de formación.Pero aunque ellos sí pueden encontrar trabajo, el 44% lo hace en empleos por debajo de su nivel de estudios, lo que supone el doble de trabajadores sobrecualificados en comparación con la media europea.

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“Usamos nuestros recursos humanos muy ineficientemente”, dice José García-Montalvo, economista de la Universidad Pompeu Fabra. “La gente pasa mucho tiempo trabajando en empleos por debajo de su nivel de capacidad y entonces, por un proceso psicológico sencillo y pernicioso, reducen si nivel de exigencia.”

La fuga de cerebros de España tiene dos consecuencias principalmente. Ha hecho daño a la economía al crear un círculo vicioso en el que la falta de empleo provoca que la gente emigre y por eso, después no hay personas cualificadas para generar más trabajo. Y dada la falta de productividad, según Bloomberg, el gobierno tendrá que continuar devaluando su economía, bajando los salarios y forzando a los jóvenes productivos y educados a salir.

Igualmente, la migración a gran escala provoca “la pérdida de los recursos invertidos en la formación del individuo que emigra,” asegura El Periódico, y hay una falta de talento permanente en España en que se puede invertir.

Una solución que el artículo de Universia España ofrece es animar a los españoles que vivan en otras partes de Europa a participar en proyectos europeos e internacionales lo que no sólo creará trabajos sino también mitigaría los efectos de la fuga de cerebros.

El modelo productivo de España quedó afectado por la recesión de 2008. Tanto la recesión como las medidas para la recuperación han modificado la estructura del modelo productivo. El saldo por cuenta corriente es una medida que se usa para mejor definir el cambio en el modelo de actividad, y el de España era 10% del déficit nacional en 2008. Sin embargo, se ha incrementado significativamente en los años recientes hasta el punto que había un superávit del 2% del PIB en 2016 por tres años consecutivos.


Bibliografía

Noticias.universia.es. “Cómo combatir la fuga de cerebros en España.Noticias Universia España. Web.

“Desempleo de España Paro menores de 25 2017.” Datosmacro.com. Web.

Johnstone, Janet. “Spanish brain drain spreads through Europe and America.” Algarvedailynews.com. Web.

Paul, Jean-Michel. “Europe’s Club Med Workers Are Heading to the Core, Threatening the Euro.” Bloomberg.com. Bloomberg, 28 Sept. 2015. Web.

Plus, Fernando Fernández-Monge Twitter Google, and Kike Para. “Tribuna | De la fuga de cerebros a la conexión del talento.EL PAÍS. 03 enero. 2017. Web.

Sigue la fuga de cerebros: España pierde un 10% de sus investigadores en cuatro años. Noticias de Ciencia.” El Confidencial., 25 enero, 2017. Web.

Tremlett, Giles. “Spain’s lost generation of graduates join wave of migrants in search of jobs“. The Guardian. 28 marzo, 2011.

El peso del pasado: La leyenda negra y el debate actual sobre el Imperio español

Hola amigos y amigas

Hoy en clase terminaremos de hacer nuestro recorrido a la historia de España hasta el año 1898 y el comienzo del siglo XX.

Más que aprender datos y nombres (aunque es genial conocer datos y nombres) me gustaría que hablásemos sobre la importancia que la historia tiene sobre el presente. Es decir, que cuando hablamos sobre el pasado en realidad no sólo estamos discutiendo sobre lo que ocurrió hace cientos de años, sino sobre ahora mismo, sobre cómo es el mundo de hoy y, en este caso, sobre cómo los españoles se ven a sí mismos (o nos vemos a nosotros mismos).

Un ejemplo interesante de esto es el debate sobre la leyenda negra y el recuerdo de la colonización de América.

Os doy algunos ejemplos de la importancia que tiene todo esto hoy.

Como sabéis, cada año se celebra el 12 de octubre de forma muy distinta en distintos lugares el mundo. En España se llama Día de la Hispanidad, y actualmente ese es el día del desfile de las fuerzas armadas

https://www.youtube.com/watch?v=aTH2g7IBtkQ

En otros países la celebración es polémica. En Estados Unidos es conocido como Colombus Day. Mientras que en Venezuela o Argentina es conocido como “Día de la Resistencia Indígena”

En España es un día de cierta intensidad política.

En 2007 (cuando todavía no era presidente del Gobierno) Mariano Rajoy animaba a los españoles a animar a las fuerzas armadas españolas en el desfile del 12 de octubre, un mensaje en youtube que fue muy criticado, pues parecía que Rajoy asumía el papel del presidente del gobierno:

https://www.youtube.com/watch?v=JB6d1cLgGcc

En la actualidad, los políticos de Podemos se niegan a participar en el acto. Es el caso de Pablo Iglesias (http://www.huffingtonpost.es/2016/10/07/pablo-iglesias_n_12385470.html) y de la Alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena (http://www.europapress.es/madrid/noticia-carmena-no-asistira-actos-12-octubre-encontrarse-cumbres-alcaldes-bogota-quito-20161005153831.html). Y en Madrid, por primera vez, el ayuntamiento colocó una bandera indígena para recordar a los pueblos americanos. (http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/10/11/madrid/1476195936_504350.html)

Más crítica fue la Alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (del grupo político En comú Podem, en Cataluña). Ella escribió en su twitter: “vergüenza el Estado que celebra un genocidio”. (http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20151012/54437178237/colau-contra-12-de-octubre.html)

La cuestión de fondo y sobre lo que me gustaría que debatiéramos en clase es:  ¿cómo debe recordarse ese pasado en España? ¿Debe recordarse? ¿Debe celebrarse de algún modo? ¿Deben los españoles de 2017 sentirse avergonzados por ese pasado?

Unido a todo esto está el debate sobre la leyenda negra. 

¿Qué es la leyenda negra? Os copio aquí, directamente, dos enlaces de la Wikipedia:

En 1944, el American Council on Education, preocupado con el sesgo antihispano del sistema y el material educativo en Estados Unidos definió el concepto de leyenda negra de la siguiente manera:

The “Black Legend” is a term long used by Spanish writers to denote the ancient body of propaganda against the Iberian peoples which began [sic] in sixteenth century England and has since been a handy weapon for the rivals of Spain and Portugal in the religious, maritime, and colonial wars of those four centuries. La leyenda negra es una expresión usada por escritores españoles para designar la antigua propaganda contra los pueblos iberos, que empezó en el siglo XVI en Inglaterra y ha sido desde entonces un arma para los rivales de España y Portugal en las guerras religiosas, marítimas y coloniales de aquellos cuatro siglos.

Philip Wayne Powell en su libro Tree of Hate (1971) define la Leyenda negra básicamente como la creencia de que:

The basic premise of the Black Legend is that Spaniards have shown themselves, historically, to be uniquely cruel, bigoted, tyrannical, obscurantists, lazy, fanatical, greedy, and treacherous; that is, that they differ so much from other peoples in these traits that Spaniards and Spanish history must be viewed and understood in terms not ordinarily used in describing and interpreting other people. La premisa básica de la Leyenda Negra es que los españoles se han mostrado históricamente como excepcionalmente crueles, intolerantes, tiránicos, oscurantistas, vagos, fanáticos, avariciosos y traicioneros; es decir, que se diferencian de tal modo de los demás pueblos en estas características que los españoles y la historia de España deben ser vistos y comprendidos en términos que no son empleados habitualmente para describir e interpretar a otros pueblos.

De este modo, detrás de la idea de la leyenda negra encontramos las siguientes preguntas: ¿Cuánto de bárbaros y crueles fueron realmente los españoles? ¿Fueron más salvajes y crueles que por ejemplo los británicos o los holandeses? ¿Puede considerarse como un ejemplo de genocidio (un término del siglo XX muy vinculado al Holocausto de la Segunda Guerra Mundial) la acción de los españoles en América?

En las páginas que os di de William Chislett se habla un poco de la leyenda negra.

También os envío algunos artículos que hablan sobre este tema:

En estos momentos, el libro de Historia más vendido en las librerías españolas es ‘Imperiofobia y leyenda negra’, de Maria Elvira Roca

(aquí tenéis el link: http://www.rtve.es/noticias/20170302/imperiofobia-leyenda-negra-desmontando-topicos-sobre-imperio-espanol/1497481.shtml)

El libro ha tenido mucho éxito y ha sido promocionado por la televisión española. Denuncia los estereotipos con los que suele plantearse la historia de España desde el punto de vista de la historiografía escrita en inglés, francés o alemán. Según esta autora, esos clichés siguen afectando hoy al modo en que es percibida España en el extranjero:

“En la crisis de la prima de riesgo la prensa inglesa y la alemana han manejado esos tópicos porque existe un estado de opinión pública en Europa según el cual España es un país inseguro, atrasado, gente con propensión a la barbarie, etc”.

Sin embargo, si bien es cierto que la propia idea de la leyenda negra desafía una serie de estereotipos historiográficos sobre los españoles, lo cierto es que muchos escritores, intelectuales e historiadores de España emplean este término de manera muy conservadora cada vez que alguien hace alguna crítica a la crueldad de los conquistadores.

Cabe tener en cuenta, por ejemplo, que buena parte de esa llamada “leyenda” se basa en los testimonios de Bartolomé de las Casas, fraile dominico español, que escribe su famoso libro “Brevísima relación de la destrucción de las indias”, donde se detallan toda clase de atrocidades contra los indígenas. Este libro fue un encargo del emperador Carlos V y está dedicada al rey Felipe II (entonces príncipe). Por lo tanto, no se puede argumentar que lo que aquí se expone esté basado en una propaganda anti-española.

Y en ese libro encontramos descripciones tan atroces como esta:

“Ítem, que los españoles recogieron mucho número de indios y los encerraron en tres casas grandes, cuantos en ellas cupieron, y pegáronles fuego y quemáronlos a todos  (…) Yo afirmo que yo mismo vi ante mis ojos a los españoles cortar manos, narices y orejas a indios e indias sin propósito, sino porque se les antojaba hacerlo, y en tantos lugares y partes que sería largo de contar. Y yo vi que los españoles les echaban perros a los indios para que los hiciesen pedazos, y los vi así aperrear a muy muchos. Asimismo vi yo quemar tantas casas y pueblos, que no sabría decir el número según eran muchos. Asimismo es verdad que tomaban niños de teta por los brazos y los echaban arrojadizos cuanto podían, y otros desafueros y crueldades sin propósito, que me ponían espanto, con otras innumerables que vi que serían largas de contar”.

 

El debate sobre la leyenda negra es efectivamente complejo y difícil. También es un debate vivo, puesta que estas cuestiones afectan al modo en que los españoles tienen de verse a sí mismos y al modo en que el resto del mundo percibe la historia de España y la llegada de los primeros europeos a América.

 

Existen otros puntos de vista sobre este asunto, que nos hacen pensar que quizás detrás de este deseo de combatir las imágenes más negativas, exageradas o incluso racistas sobre el pasado del Imperio español haya una visión muy idealizada (e imperialista y excesivamente conservadora) de la colonización de América por parte de los españoles.

Todo el debate sobre la leyenda negra es un ejemplo fantástico sobre cómo la visión del pasado cambia mucho si uno lee libros en inglés o lee libros escritos e  en los que

En este blog encontramos una visión mucho más crítica con el pasado imperial español (y en general, con el pasado colonial de otros países europeos) Allí leemos lo siguiente:

To be clear, the “Black Legend” was not an inaccurate portrayal of Spanish rule in the New World. Rather, it was used as a self-serving cudgel but those who really just wanted to benefit from the spoils of exploiting native populations the exact same way that Spain had. Thus, the “Black Legend” is more notable for the blatant hypocrisy of its proponents than it is for unfairly slandering Spain.

http://www.theintellectualdevotional.com/blog/2010/04/16/the-black-legend-technically-true-but-thats-not-the-point/

Como he dicho en otras ocasiones, lo que más me interesa en todo esto es conocer vuestra opinión.  No hace falta estar de acuerdo del todo con un único artículo o un único punto de vista. Me interesa más conocer vuestra opinión personal y que penséis sobre las siguientes preguntas: ¿Cuál es la imagen que se tiene hoy de la colonización de América por parte de los españoles? ¿Es muy diferente de la que se tiene de la presencia de los ingleses o los holandeses en los siglos siguientes? ¿Es la “leyenda negra” realmente una “leyenda”? ¿Debe denunciarse?  ¿Cómo debería recordarse en España el 12 de octubre de 1492?

Una visión más o menos equilibrada, no pro-española pero tampoco anti-española, la tenemos en… John Green.

Aquí os dejo un par de enlaces a su Crash Course:

Sobre la leyenda negra: The Black Legend, Native Americans, and Spaniards: Crash Course US History #1

https://www.youtube.com/watch?v=6E9WU9TGrec

Sobre el imperio españolThe Spanish Empire, Silver, & Runaway Inflation: Crash Course World History

https://www.youtube.com/watch?v=rjhIzemLdos

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Como siempre, hablaremos de todo esto en clase.